Claves al elegir una formación de Yoga
Al igual que nos sucedió a muchas de nosotras, cuando llevas varios años asistiendo a clases de Yoga semanalmente e incluso practicas en tu casa todas esas técnicas que aprendes en las clases, nos llega un momento en el que se te queda corto, sientes que necesitas un paso más, conocer y experimentar prácticas que te acerquen a una mayor profundidad y consciencia, descubrir más acerca de la filosofía del Yoga y de como llevar a tu vida toda esa calma, conexión interior y la sensación de saber hacia donde dirigirte.
Otras veces aparece la inquietud de compartir con otras personas eso que a ti te sienta tan bien. Las ganas de que el bienestar que te aporta la práctica del Yoga se extienda por todo tu entorno, familia, amigas, vecindario…
Es entonces cuando la mayoría tomamos la decisión de realizar una formación en Yoga. Comenzamos a indagar sobre Formaciones de yoga cercanas y de repente aparecen una gran cantidad de ellas, con formatos, duraciones, precios y programas diferentes. Y comienzan las dudas sobre cual será mejor, sobre si la más cara será la de mayor calidad, si cuanto más tiempo dure será mejor…
Desde nuestra experiencia, no solo como formadores, sino también desde la visión de alumnos que han realizado varias formaciones de diferentes escuelas de Yoga (Yoga Clásico, Yoga Integral, Hatha Raja Yoga, Dharma Yoga, Kundalini Yoga, Yoga terapéutico…) intentaremos daros unas claves para facilitaros la elección.
El Formato es importante
En esta búsqueda encontrarás diversos formatos, Formaciones con asistencia presencial de un día al mes, otras con asistencia de un fin de semana completo cada mes, otras intensivas de 30 días y alguna de 10 días.
En nuestra experiencia, si es la primera Formación que realizas, descartaría las intensivas ya que es complicado integrar todo lo que te ofrece la práctica y la filosofía del Yoga en un tiempo tan comprimido, consideramos que para realizar una primera formación ha de ser como mínimo de un año. Si ya has realizado alguna formación y lo que buscas es complementar y ampliar, sì que me decantaría por formaciones de un año o de menor duración.
Por otro lado, las formaciones en las que asistes un solo día al mes, este suele quedarse corto en la experiencia que te aporta, nosotros hemos aprovechado mucho mas cuando el fin de semana ha sido completo.
Por otro lado, hay formaciones en las que acudes un día o un fin de semana al mes y no sabes nada de ella ni los formadores de ti hasta el siguiente mes, produciéndose cierta desconexión con el proceso formativo, sobre todo en esos momentos en los que uno se encuentra más bajo y necesita un poco de apoyo. Otras te ofrecen la posibilidad de asistir a clases semanales y en las que nosotros nos hemos sentido más acompañados han sido en las que además contienen tutorías individuales entre seminario y seminario, todo es mucho más personalizado y el seguimiento por parte del equipo docente más continuo.
Hay formaciones que además de lo anterior ofrecen un retiro de entre cinco días y una semana en un espacio en la naturaleza, esto es algo que nos parece imprescindible ya que, da la oportunidad a un encuentro real y alargado en el tiempo con uno mismo y con en grupo, posibilita realizar ciertas prácticas que por su duración o por su naturaleza no tiene cabida en un seminario de un fin de semana ni en una sala de Yoga.
La duración no lo es todo, aunque si que hay que tenerla en cuenta
A veces puede dar la sensación de que cuanto mas dure en el tiempo una Formación de Yoga, más voy a aprender y experimentar, pero no siempre es así.
En nuestra experiencia como alumnos que hemos realizado Formaciones de diferente duracion, la de menor tiempo 10 días, y la de mayor duración 4 años, algunas de menor tiempo nos han ofrecido experiencias mas trasformadoras que en las de mayor duración ya que el acompañamiento era mas continuado, el trato muy humano y la cercanía de los formadores ayuda mucho a comprender y sumergirte con confianza en el proceso de aprendizaje y crecimiento personal.
El problema que hemos detectado en algunas formaciones de una duración muy larga es que se crea cierta dependencia a la escuela, maestro/a, linaje, etc… que a veces puede limitar la posibilidad de ampliar experiencia y conocimiento en otras líneas, descubrir diferentes sensibilidades o filosofías, que es realmente lo que nos facilita tanto la libertad espiritual como el crear nuestro propio método o sistema fusionando todo lo que hemos integrado de las diferentes formas de entender el Yoga. Sobre todo, la clave está en elegir el lugar o los/as maestros/as que promueven la confianza en uno mismo y te invitan a enriquecer tu experiencia en otros lugares.
La antigüedad de la Escuela y la experiencia del equipo de formación.
Esto es algo que consideramos importante matizando que no es lo mismo la antigüedad que tenga una escuela de Yoga y la experiencia de su equipo docente. Puede que una escuela lleve muchos años ofreciendo formaciones pero que parte de su equipo docente o la mayoría de el no tenga casi experiencia en la enseñanza, teniendo en cuenta que no es lo mismo ofrecer clases de Yoga que impartir una formación. Hay escuelas que colocan al alumnado que acaba de titularse en el equipo docente sin haber tenido no solo la experiencia de años impartiendo clases (condición imprescindible para formar a otras personas), sino que no han sido instruidos en como enseñar a enseñar.
También sucede que personas que sin experiencia en compartir clases de yoga han comenzado a ofrecer formaciones oficiales, las que te ofrecen directamente el Certificado Profesional. Un gran error, a nuestro modo de ver. Para ofrecer una formación oficial, no tienes que tener ninguna experiencia, solo un título universitario y el CAP. Se pierde calidad y sobre todo profundidad. No te recomendamos para nada este tipo de formaciones.
Por eso, es importante que conozcas a las personas que van a impartir la formación y les preguntes sobre cual es su experiencia como profesores y como Formadores/as de Yoga.
El famoso Certificado Profesional de Instrucción en Yoga
Una de las preguntas habituales suele ser si esta formación me ofrece el certificado profesional, y la respuesta es que la mayoría de las Escuela de Formación con años de experiencia no ofrecen directamente el certificado profesional. Aunque con la titulación que recibirás puedes acceder a un sencillo proceso de acreditación para obtener dicho certificado. Es un proceso simple, en el cual pasaras por una evaluación que superarás fácilmente si has realizado una formación en una escuela experimentada.
Hay entidades que ofrecen el certificado profesional directamente, pero no suelen ser formaciones de calidad y además el formato no es el más recomendado para integrar toda la enseñanza que te ofrece una formación de Yoga, carecen de los retiros de una semana y además para obtenerlo te exigen realizar 120 horas de prácticas en un centro asociado. Hay muchas personas que se han quedado en este ultimo paso, sin obtener el titulo, ya que es muy complicado encontrar centros en los que realizar estas practicas que a la vez se alarga mucho en el tiempo, 120horas son 80 clases de hora y media. Aunque hicieras dos clases por semana, tardarías 10 meses en realizarlas
Es mucho más sencillo y a la vez una experiencia más enriquecedora la de una escuela de formación no reglada que sin ofrecerte directamente el certificado profesional, recuerda que puedes acceder a un proceso de acreditación y que en un mes aproximadamente obtendrás dicho certificado, te aportará una experiencia y un aprendizaje de mayor calidad. He conocido a personas que tras realizar el tipo de formación que ofrece el certificado, han realizado otra formación porque han terminado desilusionadas expresando que no han aprendido a ofrecer clases y no han tenido un proceso de crecimiento personal, cualidad imprescindible en una formación de Yoga.
Conocer previamente al equipo formativo y tener en cuenta la opinión de personas que han realizado dicha formación anteriormente
El haber tenido una experiencia previa con el equipo formativo ya sea en clases de Yoga o en algún retiro de verano nos acerca bastante a conocer un poco cual es la metodología y la filosofía de la formación. Es por ello por lo que recomendamos conocer a las personas que van a impartir el ciclo formativo.
También suele darnos muchas pistas los comentarios de las personas que han realizado anteriormente el mismo proceso formativo por el cual nos hemos interesado. Y además no vasta con obtener la opinión de una sola persona, hablar con varias personas que hayan cursado en la escuela elegida facilitará hacernos una idea sobre la calidad de lo que se ofrece en sus formaciones.
El precio no debería importarnos, pero hay que fijarse bien en todo
Normalmente una formación de Yoga viene a costar alrededor de 3000€ con todo incluido (Temario, seminarios, retiro de verano, clases semanales, apoyo…).
Aun así, pregunta siempre si está todo incluido o si hay algún sobrecoste, ya que en alguna formación nos hemos encontrado varias sorpresas: El alojamiento del retiro de verano o incluso todo el retiro no estaba incluido en el precio y había que pagarlo aparte, si solicitamos factura nos cobran por ello un 21% mas del precio establecido (práctica completamente ilegal ya que el precio que aparece en webs y publicidad siempre debe ser con IVA incluido), libros y temarios extra que hay que pagar aparte, coste adicional por la emisión del título, etc.
Es por eso por lo que te recomendamos que confirmes que no habrá ningún sobrecoste y si lo hubiera informarte bien de cuanto y en concepto de que es ese sobrecoste.
Con todo esto esperamos haberte dado unas claves a tener en cuenta a la hora de elegir una formación u otra, y lo que solemos recomendar a las personas que realizan alguna formacion en Shiva&Shakti es que experimenten con diversos estilos y escuelas de Yoga, que no se queden como adeptos de un solo estilo, linaje, escuela…ya que eso va a limitar tanto su experiencia como el própio potencial que aun queda por descubrir en ellas. Ten presente que aunque sea la primera profundización que hagas en el Yoga, no será la única y que tras ella descubrirás en otros lugares nuevas técnicas de meditación, otras maneras de aplicar Pranayama, diferente filosofía con la que podrás ampliar la tuya propia…
Puedes añadir en los comentarios alguna clave más que te parezca importante tener en cuenta






